lunes, 19 de marzo de 2012

Olvida que tengo algo que darte

       Publicado en VOCES, The Idealist, 23 de febrero de 2016, Madrid.

      Samanta aguardaba su llegada sentada en el sofá. Su cigarrillo se consumía en sus labios mientras reflexionaba sobre cuantas horas habían pasado desde que lo esperaba. Ya van demasiadas, pensaba. El móvil no hacía uso de su extraña melodía y, cada vez más, Samanta conseguía perder los nervios.
        Se acabó. Un instinto la hizo levantarse de su asiento y dirigirse a la habitación. Un vestido negro, que no se había puesto hace siglos, fue lo primero que cogió. El pintalabios dibujaba un rojo carmín en sus labios. Buscaba los tacones más altos que tuviese, esos que tanto le gustaba ponerse. Estaba decidida, el reflejo en el espejo le daba la convicción de que era ella misma.
       Cogió las llaves y su bolso. Cerró la puerta con la misma ilusión que la de encontrar un nuevo amor. Hoy se divertiría. Daba igual, no volvería a ser la buena, no quería más excusas. Decidió que hoy no dormiría en casa. Por mucho que se apene, que sufra lo mismo que yo he sufrido, se repetía.
       Esa noche renunciaba a las mentiras que durante tanto tiempo, la había dado. Deseaba que él esperase como un perro al igual que ella había esperado. El teléfono permanecería apagado. No lloraré más por lo poco hombre que eres, proclamaba mientras miraba a otros hombres. No quería preguntas sobre quien llevaba a casa, sólo pensaba en que él se despidiese porque ya no le quería. Me olvidaré hasta de su nombre, afirmaba mientras reía. A partir de ahora, Samanta era libre.


Ni por muy loca que estuviera, no te daría mi corazón ni por error.




9 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta! Con convicción a olvidar algo que no merece la pena! =)

Ainhoa Jimenez dijo...

Te has ganado el ser el escritor que muchas mujeres amarán ;) !!FEMINISMO¡¡

Anónimo dijo...

yo misma, pasé muchos años con un hombre que no valía la pena. fui muy libre sola, y cinco meses después de terminar aquella relación me casé con otro hombre. Hoy sigo siendo feliz, y libre. Llevo 22 años con mi marido, y le amo.

Joaquín Trafic dijo...

Bellisima la historia de Samanta =) =)

Olga Zarza Osuna dijo...

A los hombres que maltraten a las mujeres, les mientan, jueguen con ellas o les hagan pensar que son los únicos que pueden quererlas, tendrían que encerrarlos de por vida en la cárcel del amor...

Anónimo dijo...

Olga. A por los hombres cariñosos y honestos que solo se presentan una vez en la puñetera vida :P

Anónimo dijo...

A los hombres que juegan con nosotras hay que dejarlos solos porque no saben apreciar el amor de una mujer =)
Ana

Queen Carlott dijo...

ombres buenos se presentan pcos en la vida. Aprovechados.. demasiados ¬¬

Myriam Cueto Vega dijo...

Hombres buenos y honestos, los hay, pero solo uno en mil.. Que lástima que sean escasos.
Mentirosos, canallas y mucho mas, los hay y por montones. No es mas mas hombre quíen maltrata a una mujer.

Publicar un comentario